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Entrevistas 4: Marcelo Lilienheim

By No Fun For You! on 06:14
Lo que sigue es, en partes iguales, una satisfacción y una sorpresa. Satisfacción, porque tener la chance de indagar en uno de esos referentes que, en un determinado momento (allá lejos y hace tiempo), definió una parte de las elecciones que tomaste en tu vida, es cerrar un círculo vital que genera un extraño placer. Ok, podés llamarlos “ídolos”, si querés y tenés 15 años… el paso del tiempo te enseña, con la porfiada permanencia en el mismo barco, que no hay ídolos, sino individuos. Algunos con valor, otros no tanto. Pero siempre hay una persona detrás del personaje, con sus grandezas y flaquezas, con sus triunfos y fracasos. Los que hacen la diferencia son, para mí, quienes logran mantener un discurso coherente frente a la vida y, digamos, “el arte”.

Yo prefiero llamarlo simplemente rock and roll.


Y ahí entra la sorpresa. Que comenzó cuando Marcelo, de buen grado, aceptó responder esta larga entrevista, respondiéndola una semana después con un “recien lo terminé ...4 am estoy exhausto ja ja!!”. Entonces, te encontrás con que el hombre, famoso por su fama de difícil y agresivo, tiene sentido del humor. Y que empezó siendo skater y sufista, quién lo diría… o que su trayectoria se resume simplemente a que “haciendo lo obvio, uno puede quedar en la historia”… o que, frente a la mística generada alrededor de su obra, diga que “nunca pensé que lo que escribo o compongo sea bueno u original… el tema es que lo demás siempre fue muy mediocre”. Lo mismo decía otro Marcelo, Nova, vocalista de Camisa de Venus, también rocker, inteligente y crítico, también obsesivo coleccionista de vinilos, y una de las voces más lúcidas de la generación ’80 brasilera: “no es que yo sea lo máximo, es que la competencia está muy pobre”.
Coincidencias aparte, la realidad es que la generación de aquellos años 80 y mediados de los 90 fue la última gran camada de cerebros pensantes en la producción rockera sudamericana. El poder de transformación, visión y lucha que esa generación dio no tiene, lamentablemente, continuidad ni punto de comparación en el presente. Y eso hace el panorama actual mucho más vacío, inofensivo, aburrido y careta. En general, se piensa en aquellos años como una década vacía, fútil e individualista. Y actualmente, se copia de ella, en plan retro 80’s, sólo la forma: la de las hombreras, la brillantina, la merca y los “raros peinados nuevos”. Sería mucho mejor si la influencia viniera por el otro lado: el del contenido, el del legado de una generación desesperada, crítica y sin posibilidades que, saliendo de regímenes dictatoriales, con esfuerzo y lucidez, supieron tener los huevos de abrir la boca y vomitar para marcar su presencia y su camino. Tener la valentía de decir, acá estamos. Dicen que eso se llamaba rebeldía, que se llamaba rock and roll.
Por supuesto, en las palabras y las opiniones del entrevistado continúa la visión inquietante de la realidad, y el ataque de munición pesada contra todo lo que se considera traición a los principios. Pero también tenemos aquí la posibilidad de conocer otra historia, la del amor por la literatura, la música, y el coleccionismo, y no caer simplemente en el trillado recuento de historias de drogas, sexo y oscuridad, más cercano del paparazzi que del día a día. Es interesante ver una faceta no muy conocida de este personaje capital que, junto con otras fichas del mismo puzzle, y que se repiten a lo largo de esta entrevista y en el resto del blog, forman la historia más dura del rock and roll rioplatense. Así que a sacarle provecho a esta larga entrevista, a descubrir la historia de primera mano, y a escuchar y leer las recomendaciones que allí se encuentran, que suelen ser más representativas que mil palabras.

Con ustedes, Marcelo Frampton, Marcelo Cross, o simplemente, Marcelo Lilienheim.


Skate & destroy.

Yo venía del skate y del surf, corrí desde los 9 a los 12 años para un equipo de skate local, obviamente ésos eran los comienzos de la movida., y después de los 12 empecé a surfear.



Mi acercamiento al rock fue básicamente a través de la revista “Skateboarder”, al final había un apéndice donde salían las reviews de los discos del momento, y dada la época, había mucho punk y new wave. Algunos amigos se hacían traer discos, recuerdo haber escuchado algo de los Ramones, aunque realmente no tenía una idea cabal de lo que significaba, ya que era bastante chico. Por supuesto, conocía a los Beatles y algo de los Stones, y poco tiempo después empecé a escuchar Kiss, y también llegó a mis manos un “Best of…” de Purple.

Todo ocurría en un ambiente de dictadura, ya que estábamos a finales de los ‘70. Montevideo era una especie de páramo, algo inerte. Andar en skate descolocaba a la gente que nos veía por la calle, la estética misma del deporte estaba fuera de contexto. Ya desde chico me fui acostumbrando a ser un personaje inusual.

Entre los 12 y los 14 años me sucedieron muchas cosas diferentes al mismo tiempo.
El primer contacto que tuve con una guitarra eléctrica, o con instrumentos sonando, fue en la casa de un surfer que tenía un pequeño estudio de grabación. El tipo estaba muy metido con Neil Young. Ahí me empezó a parecer interesante lo de tocar, pero hasta el momento, no me había definido y tampoco sabía si lo que quería era tocar una guitarra eléctrica o qué. Eso se cristalizó una vez que conecté con el Heavy Metal.


Metal up your ass.

Cuando me pinta la historia del Metal, justo viene Barón Rojo a Montevideo, y ahí vendí mi tabla para comprar una guitarra y un pedal de distorsión, que conectaba a un equipo de música a través del input para el micro… En el liceo me la pasaba haciendo logos donde escribía “Metal”, y dibujaba una Flying V... A Barón lo fuimos a ver con mi amigo Álvaro Raso. El tenía la entrada 001 y yo la 002…
Hasta ese momento yo no conocía a nadie que tuviera una banda de heavy o de rock duro, y en una fiesta punkie en Pocitos Viejo, conocí a Danny de Ácido.

Ácido era un grupo que venía tocando desde hacía un par de años. Danny tenía las cosas ya bien claritas, y fue él quién me llevo a la sala donde ensayaban. Los vi tocando y entré en la cuestión Riff. Justo vine para Argentina y me compré una remera de Riff en la Galería del Este. También el cassette de V8, “Luchando por el metal”. Los fui a ver, me volaron la cabeza!! Además fue ahí que me pude comprar, por fin, una muñequera de verdad!! Porque en Uruguay era jodido conseguir tachas!!!.

Iba a los toques de Ácido, y era fan de ellos!!. Fui al Templo del Gato, ahí recuerdo haber visto a Los Estómagos cuando querían hacer punk, cantaban “La música está enferma, nosotros también…” La viola la tocaba (Andy) Adler, su imagen me causó bastante impacto. Se notaba que tenía cierta actitud que no era la habitual en el medio, al lado de Parodi parecía Steve Jones!! Eso es lo que más recuerdo de la ocasión.

Yendo a los ensayos de Ácido se me ocurrió hacer mi propia banda. También solía pintar por ahí El Pez (Omar Bórmida), un tipo más grande que yo, con el que decidimos empezar a ensayar. Él tocaba el bajo, baterista no teníamos, así que Danny nos dio una mano. Las vocales las hacia sin micro (no había!!). Esto fue algo que a la postre me resultó muy útil, ya que aprendí a cantar fuerte y claro por encima de la banda…


El proyecto no tenía nombre, y le pregunté al Perro como le podía poner a una banda. Me dijo “Cross “, porque era cortito y fácil de memorizar, y así quedó. A mi no me gusta pero ya es muy tarde para cambiarlo!!!

Al poco tiempo debutamos en un teatro, eso fue en 1984. Tanto la escena heavy como la punk estaban en un estado absolutamente primitivo. La mayoría de las bandas que andaban en la vuelta tiraban para el lado del jazz rock o algún roquete inofensivo, nada que ver con lo que había sucedido antes del golpe (la dictadura militar en Uruguay duró desde el 27 de junio de 1973 hasta el 1° de marzo de 1985). Todo el elemento de la época hippie que quedaba rodando por ahí era bastante decadente a mis ojos, y no me llamaba la atención para nada.

Ácido fue fundamental, pero la cosa reventó cuando nosotros hicimos un concierto en el teatro “La Candela”. Y ahí sí, vi por primera vez 100 tipos que llenaron el lugar y venían a ver heavy metal. Para mí, ese es el punto de quiebre en la historia.


Hacia los mutantes.

La escena del metal empieza a desarrollarse con los primeros conciertos de varias bandas, donde surge Alvacast entre otros. La gente iba, eso es un hecho. Estamos hablando de 400 o 500 personas, que era bastante gente para la época.

Por alguna razón, Cross siempre cerró esos primeros festivales. No sé, se empezó a generar una mística alrededor de “mi personaje” y surgió un feedback con la gente, muchas anfetaminas…
En el ’86 grabamos el primer demo, “Ivanhoe”, e hicimos otros dos demos más en el ’87 que, teóricamente, se incluirían en un compilado (nunca sucedió). Estos fueron “Solo quiero salir de aquí” y “Hacia los mutantes”. La cosa siguió así hasta el ’88, sin poder sacar un disco. Hubo unas cuantas bandas que sí lo lograron, pero nosotros no…

A principios del ’88 entré en una clínica de rehabilitación, ya estaba bastante golpeado… También me abrieron una causa por posesión de narcóticos. Me mantuve limpio un tiempo pero me duró poco, y fue ahí que empecé a consumir bastante merca, lo cual me puso en una situación un tanto complicada. Por casualidad, me pintó venir de viaje a Buenos Aires y me terminé quedando, ya que el producto era muchísimo más barato y de mejor calidad… No vine a tocar, y no tenía ni idea de lo que iba a pasar con la banda. No obstante, a finales del ’88 ya estábamos tocando por primera vez en Buenos Aires, en un festi-punk en el viejo Parakultural.

Yo seguí viviendo acá, y de alguna manera, nos las arreglamos para ir y venir. Para ese entonces, el bajista ya era Álvaro Raso. Él fue extremadamente importante para mantener la cohesión dentro de una banda que estaba repartida entre dos ciudades. También él es el responsable de que nuestro 1er disco, “Sólo quiero salir de aquí”, se haya grabado y haya visto la luz.

Transitamos el under porteño todo lo que pudimos, era muy difícil tocar acá (en Buenos Aires), y uno jugaba de visitante. Durante esos años llegamos a generar un público propio, algo que a mí me resultaba increíblemente sorprendente, pero así fue como sucedió.


Poder crudo (y salvaje).

A principios de los ’90 conocí a Los Stooges, y esto sería, para mí, un punto de inflexión en mi dirección artística. El núcleo de gente con la que yo me relacionaba eran los miembros de Cadáveres, cuya mutación desde el hardcore hacia el raw power aconteció en esa misma época.
Yo tenía una sala de ensayo y ellos ensayaban ahí. Chupábamos mucho y escuchábamos esa música que en general nadie junaba, ni heavy ni punk, pero todo a la vez. No había más de 20 o 30 personas que se movían en torno a eso, con (Marcelo) Poca Vida a la cabeza. La escena under de entonces miraba al raw power o al killer rock con bastante mala onda, tipo “estos son todos unos trolos retorcidos”. No entendían un carajo de que iba la mano.

En el ’92 grabamos el segundo disco “Instinto salvaje”, que es una mezcla de las diferentes nuevas (viejas) cosas que veníamos escuchando, y mientras tanto, seguíamos tocando alternativamente en ambas orillas. Hasta que en el ’94 decidí volver a vivir en Montevideo, porque estar alejado de la banda era una cagada. Tampoco en el tiempo que estuve viviendo en Buenos Aires logré demasiado, más que una modesta pero firme presencia en los sótanos.

A mi regreso a Montevideo las cosas, en lugar de ponerse mejor, se pusieron peor. Apenas llegado, Daniel Tomikián (batería), se desvinculó de la banda por motivos personales.
Quedamos Álvaro y yo, y poco tiempo después, encontramos otro batero. Ahí empezamos a darle forma a lo que sería “Asesinos”.
En ese entonces yo tenía un pequeño estudio de grabación, backline y P.A. Bastante bien equipado para la época, pero eso no sirvió de mucho, ya que casi no había lugares para tocar y seguíamos sumergidos.

Quienes habían editado “Instinto salvaje” nos ofrecieron un contrato de grabación por dos discos, pero se fundieron antes, y el contrato ya firmado nos lo terminamos metiendo en el orto…

Inciertos días.

La moda imperante en el ’95 era mezclar el rock con el hip hop, parecerse a los Chili Peppers… La gente del metal no nos daba demasiada bola ya que todos estaban para bandas bien podridas, o sea que tampoco por ese lado encajábamos… Desventajas del eclecticismo…

Y ahí quedamos en una especie de limbo. En el ’96 se va Álvaro a España y con él se fue una gran parte del espíritu de la banda, pero como los perros no pueden hacer otra cosa que morder… yo seguí para adelante.

En mi sala de ensayo, “El Garage”, aparecieron Los (Hermanos) Montenegro y Los Granos, y después de ver a estos últimos en vivo en la estación Goes, invité a Walo (Crespo) en batería y José Luis (Aguilera) en bajo para que me ayudasen a seguir. En esa época nuevamente yo estaba bastante jodido… caballo, y después mucho chupi… pude hacer algunas cosas pero no estaba nada bien….

Grabamos “A miles de kilómetros de acá”, también en mi estudio. Pero nadie quiso distribuirlo, y en marzo del ’98 lo presentamos en el Teatro 26 de Marzo. Después de ese show me di cuenta que la cosa no daba para más, nunca íbamos a tener ni un gramo de suerte. La gente que convocábamos estaba igual o más pirada que nosotros, todo era un caos y el esfuerzo que demandaba seguir ya era demencial


Crossover.

En el ‘98 me volví a Buenos Aires y, después del 2001, comencé a viajar asiduamente a Montevideo por laburo.
Iba pero no veía a nadie, y me alejé completamente de toda movida. Ni idea de nada, no tenía ningún interés en saber nada.
Ya a esa altura estaba metido de lleno en la historia de coleccionar discos, por cierto, un viaje bastante diferente. Lo único que me había traído el rock’n’roll era desgracia y bancarrota!...

En uno de esos viajes me encaró Martin González de Stringbombs, él laburaba donde vive mi vieja y por eso me vio. Me empezó a hablar y a decirme un montón de cosas… ¿Por qué no volvés?… Que hoy la banda tiene historia…la gente…. que la cosa cambio… Al principio no le di pelota… ¿Volver a tocar?… ¿Para quién y para qué?

Eso creo que fue en 2003, por ahí. Yo ya estaba aburrido de la vida que llevaba. Si bien tocar me había metido en líos, no tocar era también una cagada… Así que al final me convenció!! Además, Walo estaba en contacto con él y estaba en el asunto. Entre los dos me volvieron a enganchar….

Empezamos a ensayar, sin bajista. Yo lo tomaba como una diversión y les decía que era simplemente para joder un rato, y no tenía ninguna pretensión de volver. Total, no perdía nada y cada vez que iba la pasaba bien ensayando.

Un día apareció Álvaro (Raso), que estaba de visita en el país y fue al ensayo. Esa noche Martín tocaba en BJ y nos subimos a tocar 3 temas en joda, era temprano, no habría más de 20 tipos…. De repente estaba arriba de un escenario tocando!!! A la mierda!!! Fue muy raro, la gente ni se dio cuenta, a excepción de un par. La mayoría eran todos pendejos…que supongo se habrán preguntado ¿Quienes son estos viejos pelotudos?… Seguimos así, de joda, sin bajista, y de repente apareció José Luis …

Después pintó Kairo (Herrera, conductor radial), que andaba con la idea de festejar los 10 años de su programa y me propuso tocar. Cuando me quise acordar estaba de vuelta Habían pasado 8 años…


Discografía.

“Sólo quiero salir de aquí” (1991) es una especie de resumen, de hecho es un disco que debería haber sido grabado en el ’87. Se grabó en condiciones paupérrimas: 24 horas, mezcla incluida, y con un técnico que hablaba boludeces por teléfono mientras nos grababa…

“Instinto salvaje” (1992) se grabó en el mismo estudio, pero en mejores condiciones. Ahí ya nos dieron 40 horas y un mejor técnico. En retrospectiva lo veo como de lo mejor que hicimos….

“Asesinos” (1995) sale en primera instancia en una limitadísima tirada en cassette, bajo el nombre de “3 Asesinos”. Creo que de haberse podido grabar mejor seguramente alcanzaría el nivel de “Instinto…”

“A miles de kilómetros de acá” (1997) está mejor grabado y sigue en la misma línea que “Asesinos”.

En términos generales, lo que yo rescato de todos los discos son ciertos temas, temas que hoy sí o sí tienen que incluirse en la set list. En más de 20 años que llevo en esto, jamás se me dio la oportunidad de grabar un disco en condiciones normales, en un estudio al menos regular y con suficientes horas para laburar. Yo no sé lo que es eso!!!! Y Cross jamás pudo grabar nada bien!!! Todo fue a las apuradas, home –made y low fi!!! DIY o jódase!


Bonus track: “Agujas en el cielo” (2000)

Durante las sesiones de “A miles…” grabé algunos temas con Walo y José Luis que quedaron afuera porque la onda era otra. Es claro que yo tengo 2 líneas compositivas diferentes, lo duro y “lo otro”, que supongo debe de tener que ver con “la otra” música que me gusta. Ya viviendo en Buenos Aires le agregué vocales a esas bases que quedaron registradas entre el ’97 y el ’98. Y además incluí temas que grabe solo.

Mi ideal siempre fue editar algo en el formato que más me gusta, que es el vinilo. Yo había cobrado un dinero y mandé a prensar 200 copias. Alguna gente me aconsejó que lo haga en Europa del este, que era más barato… pero yo no quería dramas, no tenía la línea, y Nashville es un buen lugar. Las tapas las hice acá, buscar una imprenta que todavía tuviera las matrices para hacerlas fue complicado….

La edición fue un gusto personal, nunca traté de comercializarlo, ni de darlo a conocer. Era el último gusto que pensaba darme en esto de tocar, o la última guita que iba a salir de mis bolsillos para alimentar una carrera que nunca cristalizo en nada concreto. Después lo empezó a conocer alguna gente…


Poeta en el mar.

Yo escribía las cosas que me pasaban… Cuando escuchaba las letras de los grupos que me gustaban, el punto en común entre todas esas expresiones era el ser directas, el mensaje siempre era muy claro. A la hora de buscar eso en las bandas locales contemporáneas, yo nunca encontraba esa correspondencia directa, parecía que cierto arrojo en la temática era un patrimonio exclusivo de bandas anglosajonas. Desde el vamos, el “nuevo rock” uruguayo me pareció medio cagón, con la metáfora intelectualosa debajo del sobretodo y terror pánico a pisar un overdrive.

Además, desde el principio, supe que lo mío era una causa perdida. Porqué no hablar claro entonces? Si había funcionado allá, porque no iba a funcionar acá? Soy incapaz de descontextualizar el rock, y estoy convencido que a la larga no estuve tan errado. Hice lo que había que hacer tal figuraba en la tapa del libro. Lo alucinante es ver cómo en estos países, haciendo lo obvio, uno puede quedar en la historia…nunca pensé que lo que escribo o compongo sea bueno u original… el tema es que lo demás siempre fue muy mediocre…Por otra parte, si estas jodido, drogado, sin futuro, ni guita, ni posibilidades en esta vida de conseguirlo, de qué otra cosa podés hablar??

A mí me influyó mucho Hubert-Félix Thiéfaine, un cantante francés cuyas letras están, a su vez, muy influenciadas por la poética de Baudelaire, Rimbaud, Artaud y Lautréamont, a quienes obviamente leí.

Mi autor de cabecera es William S. Burroughs , pero leí todo que pude encontrar de la “beat generation”. “La muerte de la familia” de David Cooper, y la filosofía de Foucault me han sido de gran utilidad también.


“La tumba de los cracks”.

Sí, sin dudas que es así. Suelo denominar a mi país “la tumba de los cracks”, o en plan joda también le digo “Mordor”. Es todo un tema….

Cuando salió “Solo quiero…” en 1991, hubo una crítica que decía: “…su lenguaje es explícito, pero difícilmente llegue a irritar a las mentes luminosas del país (en realidad, éstas están más preocupadas por hacer del Uruguay un desierto, pero sin tártaros). Es así, que ante obras como la de Cross, se asegura la sensación de país tobogán, país amortiguador, país nunca país….”

En todas las épocas y en todos los países, han existido bandas talentosas cuyo destino no ha sido el mejor, pero nuestro lugar tiene una especial capacidad de anular cierto tipo de mensaje. El ser uruguayo más tradicional vive a través de la negación, está comprimido por esa visión/no visión de las cosas, aterrorizado e influenciado al mismo tiempo por lo que sucede o deja de suceder en la vecina orilla.
El músico termina enclaustrado en una cadena bien definida de feudos que lo controlan todo en diferentes fases. Un medio tan reducido no da lugar a la diversidad. Estas estructuras tienden a impulsar expresiones con poco margen de riesgo, para así asegurar su perpetuidad o al menos una viabilidad económica inmediata. Esta dinámica no les permite ser generadores de algo que cambie las reglas del juego e impacte a la región toda… En última instancia, se trata de personas que bien podrían estar vendiendo tornillos en lugar de discos. Hoy por hoy las pocas estrategias de marketing, o el mínimo sentido estético que han desarrollado, les sirven para sacar rédito de bandas que recién comienzan y que son capaces de garparse todo para poder soñar 15 minutos en la batea de algún shopping.

Pienso que la ciudad de Montevideo es estructuralmente, dado el ritmo de vida imperante y su cercanía con la costa, un territorio más fértil que Buenos Aires para desarrollar determinadas creaciones artísticas. En cierto sentido somos únicos, pero después de la dictadura, permaneció subyacente en todos los órdenes, un terror gigantesco a ser nosotros mismos. Esto se refleja en un auto-boicot permanente y sin fin. En cualquier orden de la vida alcanzar el éxito en Uruguay equivale a haber sido tocado con la varita mágica, Nunca voy a saber si la ceguera empieza antes o después de eso…

De hecho, esto provoca que toda expresión que uno pueda catalogar como verdaderamente uruguaya, hoy tenga que estar necesariamente viciada de mal gusto. Sé que esto es muy subjetivo… pero es lo que a mi me parece… La trademark del pequeño éxito local es la del ‘rockero’ auto indulgente que no se la cree ni él mismo… pero funciona!!

Más que hacer un análisis de las bandas o las expresiones que no han podido desarrollarse, creo que es más interesante y productivo aún, analizar las expresiones que sí han logrado la masividad o la aceptación general, y ahí podremos encontrar una respuesta.

Por otro lado el país carece de un circuito que pueda mantener a una banda estable durante algún tiempo. Los ingresos que tienen los jóvenes de clase media son realmente magros. Una banda “diferente” no dura más de 3 años; termina por asfixiarse, ahogarse lentamente en su propio vómito… sin que casi nadie se de cuenta … es patético!


Mundo de plástico.

La razón del coleccionismo de cualquier cosa nace de la necesidad que uno siente de meterse de lleno en algo, pero se necesitan tiempo y recursos. Cuando dejé de tocar en el ’98 eso funcionó como algo terapéutico, me llevó a seguir conectado con la música desde otro ángulo, y me hizo bien… aprendí mucho.

Empecé a juntar música en cualquier formato desde principios de los 90’s, pero al poco tiempo me focalicé en los vinilos. Es un camino apasionante, cuanto más te metes en el asunto más cosas vas descubriendo, es arqueología pura. Al principio lo que más me atrapó fue escuchar bandas cuyo destino había sido aún más frustrante que el mío propio, ja ja!! (Por eso lo de terapéutico!!). Eso actuó como un bálsamo, ya que empecé a comprender lo azaroso y desafortunado que puede ser este asunto (Yo no fui el único!!… Menos mal….y encima la mayoría, eran o habían sido mucho mejores músicos que yo…. ja ja!! )

Aún en el rock anglosajón, la calidad no siempre te lleva a un destino favorable, ni a ser recordado. Hay innumerable cantidad de bandas cuyo único disco es una obra maestra de tal o cual estilo o período, y que por diferentes razones quedaron sumergidas en el olvido más absoluto.

Ni hablar de lo que sucedió en Latinoamérica. A la hora de coleccionar es fundamental focalizarse en un periodo o región. Yo voy desde 1964 hasta 1978, no más lejos… por supuesto que también tengo unos cuantos Lp’s de los 80’s!!! Pero básicamente me focalizo en el Beat / Garage / Psych / Prog / Hard Rock y las diversas transiciones.

A la hora de elegir una región, debía, obviamente, empezar por casa . Uruguay, Argentina, Chile, Perú, Colombia, Brasil, etc… Al recorrer colecciones en Europa me topé con una realidad bastante jodida, y es que ellos tienen todo lo nuestro. Hace años que se interesan por juntar, conocer y darle valor a ese material. Hay Lp’s uruguayos, que por una cuestión, supongo generacional y por la ignorancia que siempre hemos tenido con respecto a lo que nos precedió en materia musical, los tuve x primera vez en mis manos recién en Europa!!

Esto, además de ser un poco humillante, me parece una mierda, pero el mundo se inclina hacia donde hay guita, el agua fluye hacia una sola rejilla, en una sola dirección. Por otra parte, donde no hay cultura de rock, ni guita, ni se respeta el pasado, se vende todo….y nadie conserva nada… Es comprensible que si le tenés que dar de comer a tus hijos le vendas sin muchas vueltas un disco que guardas hace 20 años al primer gringo que venga y te ponga 100 verdes arriba de la mesa.
Así que mi prioridad fue conseguir todo lo relativo a esta zona y en las mejores condiciones posibles. No fue nada fácil y como decía, las cosas más raras ya estaban afuera, pero hoy ya tengo casi todo lo que me interesa.
También guardo unos cuantos originales raros de los de “ellos”, pero una colección de ese periodo que abarque muchas rarezas de U.K. o USA y otros paises de Europa es algo a lo que mi bolsillo no accede. He visto colecciones que a ojo nomás, cuando vas sumando el valor de lo que tienen en los muebles, la cuenta llega a medio palo verde fácil. En qué casa vive, y en qué nave anda un tipo que tiene medio millón de dólares en Lp’s?. Es un puto museo! Dónde los toca, en una MKII? No… al menos, en una bandeja de de 3 lucas… Otro mundo.


Pepitas de oro y espejos de colores.

De todas formas, hay algo que quiero que quede claro: yo tengo el 1er Lp de Los Stooges original y el “Kick out the jams” 1er. prensado, sin censura (con el “motherfuckers”), en el sello Elektra dorado. Pero a pesar de que suenan increíble, nunca más me volvieron a causar la misma sensación que cuando los escuche por primera vez en un cassette y en un equipo de mierda… El formato es un vehiculo, lo que importa en definitiva es lo que hay adentro…

Lo primordial es que el disco realmente me guste, hay lp’s muy raros pero malos. De las cosas que me vuelan la cabeza busco el primer prensado original, si la mezcla mono es superior, voy por esa. Un ejemplo clásico es el del 1ro de los (13th. Floor) Elevators. El prensado mono editado a fines de 1966, con el sello amarillo, es muy superior en sonido al estéreo con sello turquesa, que fuera reprensado unos meses después ya en 1967, cuando se intensificó la demanda.
La mezcla mono en un disco tan fundamental como ése, es lo máximo. Suena tan real como si la banda estuviese tocando en tu living...

Lamentablemente, los masters se perdieron a principios de los ’70 y nunca se rescataron, o sea que todas las re-ediciones ya sean en Lp o Cd que existen fueron en su gran mayoría sacadas de vinilos estéreo, a excepción de dos piratas de finales de los ’90 que se hicieron de la copia mono. Esto significa que, para poder apreciar la pieza en toda su magnitud, uno tiene que sí o sí tratar de adquirir ése primer prensado en glorioso mono. Durante años lo escuché en las más diversas re-ediciones, pero fue recién cuando adquirí la copia mono original que me dí cuenta que lo que había estado escuchando durante todos esos años era otro disco… y no exagero… afortunadamente no pasa lo mismo en todos los casos.

Cuando no puedo tener un original, por una cuestión de guita, o porque es extremadamente raro, trato de comprar la mejor re-edición en vinilo que haya. Cuando los masters existen, una buena re-edición de 180 o 220 gramos suena bien. Si la re-edición está prensada en vinilo virgen, o es para audiófilos, el resultado es casi como el de un original… depende también de cómo lo hayan masterizado. En Sudamérica, la mayoría de los prensados de época estaban hechos con vinilo bastante malo o reciclado, por lo tanto es difícil que suenen bien…

El coleccionismo es elitista y snob, hay mucha pelotudez. Hay tipos que juntan originales de 2 o 3 lucas, se los cambian entre ellos, los transan cuando se aburren… igual que los niños hacen con las figuritas en el colegio!! Y como decía, los capos en esto tienen que tener un súper laburo o fortuna familiar para bancárselo. Los pioneros que descubrieron Latinoamérica a ese nivel lo hicieron en los primeros 80’s, les parecemos muy exóticos … Al principio había un aura bastante mágica con respecto al material latinoamericano, hoy Internet y la globalización mandaron todo al carajo y sólo los artículos seriamente raros conservan el valor que alguna vez tuvieron.

En realidad en el norte jamás se dejo de prensar en vinilo, eso es algo que nos pasó a nosotros por acá porque nos vendieron la tecnológica. No creo que sea una táctica de marketing, esto se vio agrandado porque en los últimos años todo lo que sea retro, análogo, valvular, etc. se puso de moda, y en esa volteada cayeron los vinilos. Vivimos una época tan fría y paranoide que la gente busca aunque más no sea abrazarse al calor de una válvula, o revivir al escuchar el ruido de superficie cuando cae la púa sobre el disco.

(Sobre download musical): Si bien lo importante es el contenido y no el medio, a mí en lo personal me gusta tomar en mis manos un artículo que tenga una tapa, que tenga una superficie que sea palpable, que a la hora de comprar puedas buscar y sacar de una batea. No sé, eso es emoción y forma parte del ritual que alguna vez fue consumir música... Bajar los discos es una opción más, depende lo que uno priorice y también del formato en que el artista quiera venderse…

(Qué estás escuchando?: Difícil de contestar…voy de un lado a otro…. girando constantemente de lo inusual al mainstream…
Actualmente estoy escuchando Chico Magnetic Band y Truth & Janey… por otro lado hace un tiempo compré “Little Animals” de los Beasts of Bourbon en Lp y también le estoy dando bastante. Me gusta la portada hecha en un símil piel de cocodrilo, adoro a esos animales!!
Me llegó la re-edición de Captain Marryat y todavía no la escuché, compro discos que por ahí los tengo 1 mes o 2 sin escuchar por falta de tiempo y espero el momento adecuado…
Lo mismo me pasó con The Third Power, un terrible disco cuyo original toque sólo un par de veces!! Volví a escuchar D.R. Hooker, Damon o Idle Race, pero de repente piro y agarro el “Eternally Yours” o “Blood On The Tracks”, que los escuche mil veces y los vuelvo a poner siempre…Lo mismo me pasa con Mouse o The Bachs, discos de épocas diferentes pero a los que siempre vuelvo… Lo único contemporáneo que escucho es Nick Castro cuyos discos son exquisitos.


I wanna be the Number One.

Durante años estuve hablando de la supuesta muerte del rock’n roll, y no sé en que fecha sucedió eso, pero fue hace mucho. Lo patético es ver como todavía siguen tratando de vivir de los despojos. Que los pioneros que quedan den testimonio de los años dorados del género es lógico, pero lo que están haciendo los pendejos es vergonzoso. Todavía tengo capacidad de discernimiento… Esto se ha transformado en un medio vacío y sin ningún fin, excepto el estético, estamos más alejados que nunca de todos los postulados que alguna vez representó el rock’n roll en todas sus corrientes. La gente va a un lugar, están dos horas, ven lo que tienen que ver, y se van sin que les pase nada… es y son inocuos… En los 70 había una diferencia bien marcada entre los Osmonds y Zeppelín, hoy ya no la hay… a veces, cuando agarro mi guitarra, me da un sentimiento casi de vergüenza ajena, y por momentos siento que un Jonas Brother es lo mismo que yo. Da igual!


El Río de la Plata?..., Estuve 8 años recluido y últimamente, que he vuelto a ir a ver algunos gigs locales, realmente no sé que pensar… Tendría que sentirme bien, mucho de lo que escuchaba a principios de los 90, en una soledad casi absoluta, parece tener un lugar en el circuito actual. Que mejor que ir a ver un buen show local??!! Pero en la mayoría de los casos, y a excepción de alguna rara avis, me puedo topar con Nazarena (Vélez) con una Phantom colgada y el haircut de Sky Saxon!!! De rock sólo la mímica, la pose, la ropa y la histeria…. Sino, te topás con tipos salidos de la clase acomodada que de golpe se han vuelto heavies y súper satánicos, por Dios!!… Cualquier cosa es rotulada como de “culto”… Cuando dicen eso de mi banda me da urticaria y ganas de salir corriendo, por suerte sé bien que sigo siendo la misma mierda de siempre y no me creo esa idiotez. La gente que alguna vez conocí en el under de los 90’s, ahora están pirados… no, no te ilusiones ni como Barrett ni como Skip Spence!…. Se creen que son estrellas de algo!!!, Lo único que cambió es que ahora capaz que se pueden ir una vez por año a tocar con los equipos de sus colegas del primer mundo y por ahí traerse algo de $$. Wow, ya hiciste tu fuckin’ revolution, man ??? El día que alguno de estos combos se quede al menos 6 meses por allá y tengan 200 rednecks que se corten la venas por ellos… hablamos…
Editan, es cierto… y es que hay tanta guita sin destino fijo, que con 1500 euros un sello chico le prensa un disco a cualquier sudamericano que cuadre con algún estilo del revival… aunque el producto no sea más que una copia cumbianchera de Los Yorks 67… lo neo es muy hip.

Después tenemos toda la tropa que viene colgada hace rato de la máxima, “los escandinavos me enseñaron como tocar raw power (…. y sigo sin darme cuenta que Alice Cooper lo hizo antes)”.
Es de agradecer que los pueblos nórdicos hayan sabido retener a finales de los 90, cuando todo se empezó a ir al carajo, el espíritu de algunas cosas, pero el impacto que eso tuvo, al menos en nuestra región, a la mierda!!!… En la mayoría de los casos se trata de la fotocopia de la fotocopia y ni siquiera a color…

El panorama es el siguiente:

-Por un lado están, “los que les va bien”, como siempre patéticos y auto indulgentes hasta lo enfermizo.
-Y abajo, en el subte, una manada de tipos berreando spanglish con aspiraciones lejanas a dejar plasmado algo en su lugar de origen, para al menos tratar de evacuar de una vez a los payasos de arriba a base de calidad y huevos… No more heroes anymore.

Esto nada tiene que ver con el espíritu del rock, menos aún con el Detroit de finales de los ‘60, donde los inventores de esta hoy criatura tan pretenciosa fueron tratados como terroristas y jodidamente perseguidos. Ser hipócritas era un lujo que no se podían dar, y la única idea globalizada que supongo tendrían era la de hacer algo para cambiar este asqueroso planeta.

En cambio por acá tenemos púberes sofisticadas que se han gastado algunos mangos en tatuarse hasta el orto, y que al único caballo que se deben haber subido es a los de polo que sus tías crían en las estancias… Realmente querés saber de que va el rock’n roll?... Sufrí un rato…y probablemente por 5 minutos dejés de ser un cliché… Yo ya ví pasar de todo, y a los nenes devenidos en divos me los como crudos arriba del escenario…aunque tenga la peor noche en años…de la misma manera que Townshend me destrozaría aún en silla de ruedas. Recuerdo que cuando éramos 10 o 15 tipos escuchando esa música parecía ser algo genuino, por eso no me molesta para nada haber llegado tarde a la liquidación de gorras de marinerito…..Da pena, sobran medios e info pero seguimos sin poder generar algo contundente y creíble, que sea tan indiscutiblemente honesto que hasta un sorete como yo pueda decir… Por fin!!… Lo lograron!

(El rock ad roll esta de moda??)

Después de lo que acabo de decir, que te parece? Ni siquiera una moda… veneno inocuo de posers…Tengo la sensación que nunca voy a ser como Roberto Carlos! Ja ja!!!

Ahora.

Tocar cuando la oportunidad y las condiciones son aceptables. La realidad es que en el ‘98 me prometí nunca más generarme expectativas con respecto a mi actividad como músico, y menos con Cross. Es una muy mala receta, así que tomo lo que viene y si viene bien barajado, ok, si no, paso. Excepto los fans nadie me hecha de menos…



Estoy trabajando en un disco en la línea de “Agujas” Mi idea es salir a tocar solo ese material en lugares chicos… Ya hice algo así en una radio indie hace algunos años aquí en Buenos Aires y me senti muy cómodo… fueron 10 personas. Super!


Mañana.

Hablar de futuro en el Uruguay es ridículo.


Rock and (fuckin’) roll.

Tener 15 años, muchas ganas de coger, que ninguna mina te dé bola, e intentar ponerla subiéndote a un escenario. Y lograrlo!!


LINKS:




“La tumba de los cracks” (entrevista 2009)

http://www.youtube.com/watch?v=ShsrLv4fZys


Marcelo Cross Myspace:

http://www.myspace.com/marcelocrossuruguay


Marcelo GeoCities page:

http://www.geocities.com/sunsetstrip/basement/5706/index.html

Comments

9 Response to 'Entrevistas 4: Marcelo Lilienheim'

  1. Buho Fogrupa
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250521702109#c3732698463638041569'> 17 de agosto de 2009 08:08

    para vivir en buenos aires la tiene muy clarita...

     

  2. pancho1349
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250531819713#c6286621104887712358'> 17 de agosto de 2009 10:56

    Que buena idea fueron las entrevistas, da gusto leerlas, gracias al entrevistador y a los entrevistados!!

     

  3. Marcos
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250534572035#c3558646226773274992'> 17 de agosto de 2009 11:42

    la idea es genial, porque no hago un carajo, no escribo un sorete, y le paso todo el laburo al entrevistado. y encima, queda todo pipí cucú...

     

  4. maurusricco
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250628154714#c2548324953496454282'> 18 de agosto de 2009 13:42

    Muy buena la entrevista, comparto muchos puntos de visa con marcelo, aunque al día de hoy está surgiendo algo por acá,y no todo está muerto, aunque no hable de llegar a ser "exitosos" ni nada por el estilo, sino que está empezando a surgir algo interesante por acá, algo que puede fructificarse en el futuro. Hay mucho de eso de notas musicales vacías y vanas,lleno de musicas insípedas y vacías, y esto es algo que viene desde principio los 90 hasta acá y ahora. Pero más allá de la estética que se maneje (rock, metal, etc.), que eso es solo superficie y muchas veces pose, esto que llamamos rock n' roll tiene que tener algo más allá de eso, un algo de eso que te hierve la sangre, que te lleva a otro lugar, y es intenso, casi divino en el sentir. Yo aún veo cosas que me transportan a eso y para mi eso quiere decir que el rock no está muerto, por lo menos en mi y mi visión, quien quiera matarlo y decir que el pasado fué mejor es como vivir en los "maracanazos del rock", y viendo las posibilidades de este genero que muchas veces se transforma en una forma de vida, creo tiene las posibilidades que nosotros queramos, y las posibilidades a donde nosotros queremos y podemos. No hay límites, eso es seguro, los límites los ponémos nosotros con nuestras cabezitas. Y cuando alguien te dice "fué el día más feliz de mi vida.." o " fué un orgasmo de 4 horas..." ahí hay algo, palpable en lo sensible por decirlo de alguna forma. El problema muchas veces es estar tratando de copiar otras bandas o estilos, en vez de dejar la vida en el escenario.
    Y más allá de todo, cuando todos los límites se rompieron, ¿que se hace con ese sentimiento de post orgía? No creo que hacer un nuevo estilo o "estética" sea una gran innovación, es vacía esa BÚSQUEDA TAMBIÉN, sino que cuando veo a una banda o cualquien tipo de "arte" quiero algo, no solo una buena técnica bien ejecutada, sino sangre, sudor, reveldía o visiónes que te transporten a otro lado. Un groso marcelo, muy buena la entrevista también, da para el parloteo, jaja.

     

  5. Marcos
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250629135829#c3396540182050123446'> 18 de agosto de 2009 13:58

    no sé si comparto mucho eso... rock and roll es rock and roll, para mi... y no hablo de estéticas, ni de copiarle a nadie. hablo de la escencia de subirse a un escenario y enfrentar la realidad, que por lo generla, está una cagada en esos países. si te subís con otra idea... llamale como quieras, pero para mí, rock and roll no es. y mucho de eso está pasando ahora en uruguay, argentina, etc... las "busquedas estéticas" y "musicales", que hasta hace poco tiempo eran resisitidas por el la gente "del rock", ahora parecen ser válidas... yo ya estoy muy viejo y convencido de las cosas como para andar cambiando de rumbo y haciendo cosas raras. el rock and roll es una cosa simple, si le das muchas vueltas, lo arruinás. lo que no es tan simple es mantener los ideales y la actitud con el paso del tiempo. eso, se está perdiendo, en uruguay, argentina...
    está todo una cagada, hablando en serio. no me parece que las cosas estén mejorando, sino que están poniéndose cada vez más caretas y mediocres. las personas crecen, se acomodan y se olvidan de que el rock and roll tiene que INCOMODAR.
    a mí, dame distorsión, agresividad y dos huevos. el resto, me lo paso por el ojete.

     

  6. maurusricco
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250631789101#c3964583612207498215'> 18 de agosto de 2009 14:43

    si, marcos creo que más o menos hablamos de los mismo, con otras palabras, llamarle estética o rock n' roll es lo mismo, según por donde venga. En fín, cuando hablo de un contenido es eso, como vos decis, enfrentar la vida y eso es sustancia, no creo que nadie se acomoda, porque nadie ve un peso acá ni en ningún lado del cono sur, y en cuanto a incomodar bueno, a mi no me incomoda ver la pija de alguien, que se coma su mierda y que escupa la gente o cosas por el estilo, y hasta eso puede ser una POSE, CLARO QUIZAS EN POST DICTADURA EN URUGUAY TENÍA MÁS SENTIDO ESO, POR ROMPER Lo que lo bueno y lo bello, etc, de una sociedad pacata y estéril. Y todo eso son palabras, creo que se ve cuando uno sube a un escenario y pone los huevos y la carne en el asador, y eso es rock, y ahí no hay palabras o conceptos, eso lo comparto y es lo mismo que digo, capaz no uso ese tipo de palabras pero que importa, si lo que importa es lo que se ve en el escenario, lo demás son conjeturas y la música no habla con palabras, sino con el cuerpo. Y además de "rock" y "búsquedas estéticas" lo importante es ser seguro y sincero con uno mismo. Yo sigo pensando lo mismo que siempre, a mi dame sangre y eso se nota cuando ves a alguien en escena.

     

  7. Luis
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250685147124#c4104296971027916265'> 19 de agosto de 2009 05:32

    genial la entrevista, la foto con la remera "Heavy Fuckin' Metal" se la saqué yo en uno de los últimos BJ que hizo.

    Saludos, muy bueno el blog

     

  8. nautna
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1250808450818#c974644988684125241'> 20 de agosto de 2009 15:47

    Escuché por primera vez a cross en el ´88 en el dorado fm, creo que fue en frecuencia libre, de tardecita, cuando fueron a presentar el demo de solo quiero.. y hacia los mutantes. Yo escuchaba a los estomagos y a los traidores, (mis primeros "idolos"), tenía 14 años, un niño. Esos años cambiaron mi vida y mi forma de ver el mundo. A cross los vi en vivo recién en los primeros 90´s. Desde entonces, (junto a otros exponentes de la "cultura de mi pais", jeje, como los eléctricos)fueron y son un referente de actitud, pero no de sexo, droga y r´n´r solamente, sino de actitud frente a la vida, integridad y coherencia.
    Salud marcelo.
    Saludos marquitos muy bueno el blog.
    PD: se extraña la moto!!!

     

  9. Anônimo
    http://www.nofunforyou.com/2009/08/entrevistas-2-marcelo-lilienheim.html?showComment=1252282283046#c7230640302440439158'> 6 de setembro de 2009 17:11

    Interesante de leer, pero cuando se ponen a teorizar sobre lo que es o deberia ser el rock se me caen las pelotas..y la parte sobre el coleccionismo un bodrio
    Que sigan las "entrevistas"